
Me pregunto cómo se podría describir ese estado del alma cuando embelesada se transporta al imaginario y diminuto universo donde todo está bien, ese lugar donde la vida sumergida se deja ver, donde nadar en solitario es el preámbulo en el que se ocultan las notas más sublimes de la creación, ésas que quizá algún dios plagiara para ponerlas en los registros de tu voz y que dejan tras de sí estelas de felicidad.
Me pregunto cómo podría decirte tantas cosas...
3 comentarios:
Quien fuera pato...
Es que ando un poco estresao, hija.
Un beso, grande.
A veces una mirada... una sonrisa... un beso...
Solo a veces un abrazo aunque creo que siempre es sin palabras...
ya las estás diciendo
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