
Brutal y arrogante, vestido de espuma blanca y libertad a medias, capaz del arrojo verdadero y reclamando el derecho de tus antepasados. Así naces a la luz, apartando sin compasión las trabas que encuentras en tu camino, exhibiendo tu fiereza, tu belleza, la misma vida que refugiada en ti se deja llevar vencida por tu dominio.
Déjame refrescar mi entendimiento en tu sabiduría, porque nada deseo más que ahogarme en tu esplendorosa esencia.