domingo, 29 de marzo de 2009

Contemplación


Escucha el rumor casi dormido de las olas,
vienen a descansar a tu orilla,
es la música de fondo para esa canción de otoño
con la que el mar corteja a la luna.
El cielo penetra las aguas templadas a través de un chorro de luz
y se anuncia la sinfonía del viento,
el ronroneo de una lluvia que besa el suelo al caer.

Puedes ver cómo me alejo imitando al vagabundo,
dedicando a la contemplación mi tiempo,
admirando el dorado en las nubes…
sumergiéndome en la tarde serena
que aumenta el baño de ese poder desprendido.


Imagen : Atardecer regalado por Maimai

8 comentarios:

pon dijo...

La misma poesía en la imagen y en las palabras. Un placer poder contemplar este tándem.

maimai dijo...

Brokemac...., gracias.

cristina dijo...

Que bellas dos miradas, me encanta veros a la par porque no sabría muy bien donde empieza la una y acaba la otra.
Dos inmensos abrazos.

enero20 dijo...

Siempre es un gusto contemplar lo que nos hace felices.
Ya queda menos.

Marga dijo...

Continúo disfrutando aquí, tardé pero regresé.

Hermoso, muy hermoso.

Muacssss

cristina dijo...

¿Sabeis? Es curiosa esa sensación de no veros pero encontraros por estos caminos.. regresar una y otra vez a los lugares donde quieres estar..

Si, ya queda menos.

brokemac dijo...

Hay algo que sí me gustaría deciros a quienes subís el sendero para acompañarme en este lugar que sólo al mar le pertenece, y es que si me dejáis en la orilla alguna imagen que os guste especialmente, yo la subiré al acantilado con mucho cuidado y mucho cariño, así, cada vez las puestas de sol tendrán una nueva tonalidad y cada amanecer refrescará su cara en el reflejo de vuestra mirada.

brokemac dijo...

.- Pon, gracias por tus palabras y por esa fidelidad con la que me traes tu dulce té. Un beso

.-Maimai, las olas siguen descansando en tu orilla, están ahí, justo a tu lado mientras te abrazo.

.-Cristina, ¡me da una alegría cuando te veo llegar! Ven, que te doy dos inmensos besos.

.-Enero20, es extraño, a veces me gustaría acelerar el paso del tiempo y que faltaran sólo dos días para volver a vernos y otras veces quisiera tener el poder para detener las horas. Me falta mucho para conseguir estabilizar los ritmos de mis sentimientos...
Gracias por el regalo de tu voz.

.-Marga..."reeegresa aaa miiii..."
Gracias por regresar, aunque nunca te has ido ¿a que no?. Un beso

.-Cristina, sí, encontrarnos, donde sea pero no dejar de encontrarnos, que lo que las montañas han unido no lo separe ningún mar (aunque a veces estemos cerca del precipicio). Te abrazo