Te imagino en lugares donde no estaremos nunca juntos, paseando a caballo por ejemplo en una playa desierta cuando el reflejo del sol en tu cara pueda guardarlo al cerrar mis ojos; donde sutilmente enmascarados en una hermosa apariencia insensible, quedemos suspendidos en el aire sigiloso de una voluntad cumplida. Te imagino desgranando mis esperanzas abatidas por el peso de todas las estrellas juntas y dejando en su lugar un beso indisoluble… El poder de la imaginación es tan grande cuando el amor lo alimenta…
Pero sólo me reflejo en el ave solitaria que camina…
Y a veces, una melodía que te sigue rasgando el alma, te saca del semiletargo y al otro lado una voz querida te dice: "Te echo de menos...." Y, a pesar de los pesares y después de todo este tiempo, sabes que seguirás subiendo, una y otra vez, las que hagan falta porque esa melodía y esa voces no cesarán...
4 comentarios:
A veces te echo tanto de menos…
Te imagino en lugares donde no estaremos nunca juntos, paseando a caballo por ejemplo en una playa desierta cuando el reflejo del sol en tu cara pueda guardarlo al cerrar mis ojos;
donde sutilmente enmascarados en una hermosa apariencia insensible, quedemos suspendidos en el aire sigiloso de una voluntad cumplida.
Te imagino desgranando mis esperanzas abatidas por el peso de todas las estrellas juntas y dejando en su lugar un beso indisoluble…
El poder de la imaginación es tan grande cuando el amor lo alimenta…
Pero sólo me reflejo en el ave solitaria que camina…
Si, a veces.
A veces sí, a veces no...
Y a veces, una melodía que te sigue rasgando el alma, te saca del semiletargo y al otro lado una voz querida te dice:
"Te echo de menos...."
Y, a pesar de los pesares y después de todo este tiempo, sabes que seguirás subiendo, una y otra vez, las que hagan falta porque esa melodía y esa voces no cesarán...
Y eso es real.
Un abrazo enorme
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