miércoles, 9 de septiembre de 2009

Sombras sobre el agua

Era así. Cuando las ciudades sólo tenían un nombre y una ubicación en el mapa;
había que inventar una palabra para el charco que deja el amor cuando se derrama,
entonces tú dijiste “hoola“ con dos “o”
y el embrujo de tu voz abrió paso a esos dos segundos inmortales de sombras sobre el agua;
allí se crean tenebrosas perlas preciosas como una necesidad de supervivencia
depositando finas capas de reflejos irisados alrededor de una incógnita
y ahora la lluvia empieza a lavar con nostalgia aquel amor derramado,
cuando las sombras de la soledad sobre el agua dejan una estela de sosiego.


9 comentarios:

pon dijo...

joooooer qué cosa más bonita!!!!!

enero20 dijo...

Hoooooooooooola!!!!
Otra vez de vuelta por el acantilado.

brokemac dijo...

Heeey! qué alegría veros!
- gracias Mari
- bienvenida siempre, enero

Mar del Norte dijo...

Es que me encanta eso de cuando el amor se derrama...
Precioso...
1besote

brokemac dijo...

Otro beso grande para tí, Mar del Norte..., (cada vez que veo tu margarita primaveral en un cielo tan azul me resulta familiar, y ¿sabes por qué? pues porque tengo un cuadrito en casa donde unas margaritas otoñales fluyen a través de una ventana; lo que nunca tengo claro es si entran o si salen, -si me dirán sí, o me dirán no...-)

Mar del Norte dijo...

Pero ahí estan y puedes verlas todos los días...
Su encanto está en la sencillez y al fin y al cabo... digan lo que digan, lo importante es su presencia.. ya deshojaremos más adelante...
1besote

un-angel dijo...

...como me ocurre a menudo con tus palabras, las leo como poesias y las traspapelo a situaciones de mi vida y de mis sentimientos.
Y a veces...
...muchas veces parece que estuviste ahí, y que susurras desde tu acantilado cosas que pensaba que solo existían en mi corazón...
¿Será que en este acantilado encuentro el eco de mi voz?
Como siempre, un abrazo, de los que uno espera que crucen la distancia...

brokemac dijo...

.- "Lo importante es su presencia"... Tienes mucha razón Mar, lo que pasa es que a veces no nos conformamos sólo con eso y queremos algo más, algo que, sin darnos cuenta, puede romper la ilusión primera, ese tiempo de incertidumbre, esa incógnita que a veces es la vida y otras ni se sabe. (El día que alguien me dé una razón convincente sobre mis margaritas, habrá roto también mi duda de verlas entrar o salir y serán margaritas en una sola dirección; por eso no pregunto, y cuando alguien se fija y me dice: "mira, están entrando", yo digo sólo: "bueno, es posible", y acabo mi frase dentro: "como también es posible que estén saliendo", de esa manera conservan su misterio.
Un cálido abrazo desde el sur.

brokemac dijo...

.- Un ángel: quién sabe, tal vez es que estaba allí, ¿no dicen que cuando uno ama, todos los corazones que aman visten el mismo color? (no se lo he oído a nadie pero alguien tenía que ser el/la primero/a en decirlo ;)
Dejas palabras muy bonitas en este acantilado, los ecos se confunden, se confunden y se quedan incrustados en las rocas, ¿y sabes qué?, que en las noches de soledad en el alma, la sinfonía del mar los despierta.
Gracias por eso